28 sept. 2009

La excavación desvelará el misterioso pasado de la mezquita de Santo Tomé de Plasencia

La Junta obliga a a seguir la excavación realizada por el PP que paralizó el PSOE al llegar al gobierno en 2003
Foto :Restos de la Mezquita
Plasencia, 28/09/2009 A.S.O. Hoy Digital
Ahora es 'lo que toca'. Después de 'no tocar' durante cinco años. Pero donde hay patrón, no manda marinero. Por mucho que se haya querido correr a última hora. Y al margen de la vigilancia de Patrimonio de Extremadura. Quizá para ganar el tiempo perdido.
Pero el intento ha tenido el efecto contrario. La obra para montar una pasarela metálica sobre el yacimiento de Santo Tomé y vallarlo está en suspenso. Aunque ya la hubiera adjudicado el Ayuntamiento.
El Gobierno local ha tenido que acatar la directriz de la Junta de Extremadura. Algo a lo que se resistía desde hace años. Ahora 'lo que toca', dice Patrimonio de Extremadura, es seguir excavando en las ruinas de la antigua ermita. En el punto en que se dejaron. Para acabar lo que se paralizó en 2004.
Sólo así quedará desvelado el misterio del remoto pasado como mezquita de la posterior ermita cristiana. Y de la necrópolis prefundacional descubierta junto a ella. Ése era el objetivo del proyecto abortado. La accesibilidad al monumento y cómo debe ser, quedan en cuarentena. Se verá después.
Es la decisión de la Dirección General de Patrimonio, de la Consejería de Cultura y Turismo. A Ayuntamiento, le dice que prosiga las excavaciones. Frente al criterio de la Concejalía de Patrimonio de dejarlo tal cual, cerrarlo con una valla metálica y levantar sobre las ruinas una pasarela de hierro para verlo desde arriba.
La Concejalía de Patrimonio había llegado a adjudicar, a la sociedad Sinerkia el proyecto por unos 120.000 euros. A ejecutar en cuatro meses. Es obra del arquitecto del ARI. Es también autor de otras debatidas intervenciones.
Cambios
Además, no se descarta que la pasarela metálica volada, en forma de en Z, sufra cambios, dado el impacto sobre el yacimiento. Mónica García ya se cura en salud. «En Santo Tomé, se va a seguir excavando, es lo que se va a hacer ahora; y luego, en función de los resultados, vamos a ver cómo nos planteamos el proyecto, del que ya tenemos pensada una modificación para que no se retrase», declara la edil de Patrimonio. Esta explica que se vuelve a excavar en el interior de la antigua ermita.Y llegar a la roca base. Sólo así podrá dilucidarse el pasado musulmán de la edificación, avalado por la documentación histórica.
Santo Tomé fue usada como mezquita por los moriscos, se cree que incluidos los granadinos deportados por Felipe II, tras la rebelión de 1570. Plasencia fue una de las urbes extremeñas donde se realojaron algunos de los sublevados, en el reparto real. Se afincaron en el arrabal del Toledillo. Hasta que en 1609 fue ordenada la expulsión general del Reino.
Luces
Las excavaciones en Santo Tomé empezaron en septiembre de 2002 con Félix Macías de edil de Patrimonio. Con seis meses de plazo y 96.400 euros del Plan de Excelencia Turística. En noviembre, el desescombro de más de dos metros y medio, saca a la luz el nivel del suelo de la antigua posada que acogió en el XIX y descubre los pilares de la antigua ermita.
En mayo de 2003, cambia el gobierno local al ganar el PSOE. Los trabajos encuentran materiales mudéjares de finales del XVI y se desmonta la cubierta instalada en el XX para el uso del edificio como almacén.
El PET le dota con 43 .000 euros para seguir la investigación. Pero el sustrato arqueológico del templo morisco no acaba de aparecer. En septiembre, descubren estancias adosadas con artísticos suelos enrollados, relacionados con el posible pórtico de la mezquita. Meses después descubren en ellos un maravedí del XIV-XV.Sombras
En octubre de 2003, el futuro de la excavación se ensombrece. El Gobierno local anuncia que no dará más dinero para Santo Tomé. Lidia Regidor, edil de Patrimonio, lo justifica en que «el trabajo arqueológico conlleva mucho tiempo y uno se sabe cuando se va a terminar». Y anuncia que se cerrará y protegerá el yacimiento.
Pero ese mismo mes aparecen los primeros enterramientos humanos. Son nueve tumbas excavadas en roca, parte de una necrópolis mayor, Tres de ellos en el interior del antiguo templo y todos con la cabecera hacia el al oeste. La ubicación hace descartar su origen islámico. Y contienen restos humanos. Ante esto, el PP pide al PSOE que no dé carpetazo a la excavación. Entre tanto se descubren los esqueletos de las tumbas.
Aparecen dos, femeninos, en buen estado de conservación. Y otros más, de distintos individuos. Se confirma que son previos a la construcción de la ermita. La concejal a Regidor anuncia que se envían al laboratorio de la Escuela de Enfermería de Cáceres para que un antropólogo forense d e a UEx, los estudie y date su posible relación, mediante análisis de ADN.
Hasta se habla de enviar muestras a Estados Unidos para someterlas al carbono 14 y cifrar su antigüedad. Pero todo fue en vano. Hoy García solo apunta que están en el Museo Provincial.
Enterramientos y olvido
Hay un cambio de actitud y la edil señala el apoyo municipal al proyecto y busca el financiero d e la Junta y de la UEx. Si no ponen dinero, afirma que el gobierno local está dispuesto a asumirlo con fondos municipales.
Unos días después un jarro de agua fría cae sobre Santo Tomé. El consejero de Cultura, Francisco Muñoz, deja en difícil situación a Regidor, al declarar que Santo Tomé «no es una prioridad arqueológica» para él.
Y hasta muestra sus dudas de que vayan a aparecer los restos de la mezquita, pero sin justificar en base a qué criterio técnico. El PP le réplica y dice que eso no es excusa para dejar la excavación.
Pero la alcaldesa, decidida a que la obra no siga, ordena elaborar el informe arqueológico que supone el finiquito a la exploración. Sin un euro y en el olvido se quedan también los estudios y análisis de los esqueletos y huesos hallados. De ellos nunca más se supo.
En enero de 2004, la edil de Patrimonio, Lidia Regidor anuncia el cierre de la excavación «siempre de forma reversible, por si algún día se retomase y se interpretara convenientemente».
Los trabajos habían sacado la planta de la ermita, restos de cerámica emiral y de talleres de alfar. Ocho meses después renuncia al acta de edil a causa, explicó, de las trabas que Elia Blanco le puso a su gestión en Cultura y Patrimonio. Pero el tiempo la ha dado la razón.
Visto el carpetazo final al asunto, alumnos de Arqueología de la UP se ofrecen para terminar las excavaciones a cambio de «picos, palas y el material». Al final se abandona Santo Tomé después de invertir 120.000 euros. El mismo dinero que se iba a gastar en la impactante plataforma y cerramiento metálicos. Llegaba años después de prometer que sería visitable.

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