29 mar. 2011

«Es duro escuchar a la grada decirte 'moro de mierda, vete a tu país'»

La reiteración de insultos a los hermanos Barrichi provoca la suspensión del partido La Cumbre-Navalmoral de Regional Preferente

JUANDE DIOS MONTERDE PTE. FEDERACIÓN EXTREMEÑA «Vamos a ir a por todas en este asunto porque no se puede tolerar. No fueron dos o tres espectadores sino casi todo el campo»

Foto¨: Los hermanos Barrichi, sentados en un banco de la plaza de Los Colorines, en Navalmoral. :: M. A. M.

NAVALMORAL / BADAJOZ.29.03.11 - M. A. M. / M. A. C. / M. A. R. HOY DIGITAL No ha sido la primera vez que les ha ocurrido pero sí la más grave, con diferencia. En las tres temporadas que los hermanos Barrichi llevan perteneciendo al C.F. Navalmoral, que milita en el grupo I de Regional Preferente, han escuchado insultos racistas con cierta frecuencia por su condición de marroquíes. Pero no con tanta virulencia ni por parte de tanta gente como les ocurrió el domingo en La Cumbre, un pueblo cercano a Trujillo, hasta el punto de decidir el árbitro suspender el partido a falta de 15 minutos aplicando la circular que ampara a los equipos que sufren ese tipo de situaciones. Según ha explicado el entrenador moralo, en la primera parte, y mientras Akram Barrichi permaneció en el banquillo, no hubo ningún problema, pese a que su hermano Mohammed sí estaba sobre el césped. Fue al darle entrada cuando un grupo de unos 80 o 100 aficionados empezó a increparle y a insultarle cada vez que cogía el balón, «como si le estuvieran esperando», señala Bruno Marcos, que recuerda los problemas que ya tuvieron en ese campo en anteriores temporadas y los que han sufrido otros equipos en la actual. En el minuto 72 el juez de línea llamó al árbitro, el cacereño Cano Lechón, para decirle lo que estaba pasando, advirtiendo éste al delegado de campo que si los aficionados continuaban con esa actitud suspendería el partido. Los insultos y los sonidos de 'mono' fueron a más, por lo que unos minutos después Akram le dijo al árbitro que no podía seguir y que se iba del campo cansado de soportar esa humillación. Fue entonces cuando el colegiado suspendió el encuentro, con un claro 3-0 para los locales. Cuando se dirigían a los vestuarios los integrantes del CF Navalmoral sufrieron las iras de los seguidores locales, que según asegura el técnico se fueron hacia ellos insultando, amenazando e incluso intentando agredir a la madre de uno de los jugadores, cuando además no había fuerzas del orden puesto que el partido se disputó sin la presencia de la Guardia Civil, pese a haberse interesado por ella dados los antecedentes que tenían en ese campo. «La verdad es que pasamos miedo», confiesa Bruno Marcos, quien añade que son numerosos los escritos que han enviado explicando lo que ocurre en muchos campos a jugadores que no cobran nada, que juegan por divertirse y que son objeto de ataques racistas por algunos aficionados. «Es intolerable que pase y alguien tiene que poner los medios para que no vuelva a ocurrir», afirma. Akram explica que solo piden que les dejen jugar tranquilos, al no entender que la gente vaya a los campos a insultar al árbitro o a los jugadores. Y menos, como les ocurre a ellos, que les digan «moros de mierda» o que se vayan a su país cuando llevan doce años en España, más de la mitad de su vida, puesto que tiene 21, por 19 su hermano. «Es muy duro que te digan eso». El mayor de los Barrichi señala que la situación ha ido a peor desde que pasó de la liga juvenil a jugar en Primera Regional y después en Preferente. «En dos de cada tres partidos es habitual escuchar algún insulto, pero de una o dos personas. No de toda la grada, como el domingo».

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