22 feb. 2017

Unión de Comunidades Islámicas reclama un cementerio musulmán en Extremadura

Badajoz, 22-02-2017 / EFE

Cementerio de Griñon (Madrid)

La Unión de Comunidades Islámicas, en representación de la comunidad musulmana en Extremadura, ha reclamado un cementerio musulmán en la comunidad extremeña para el enterramiento según el rito islámico que se caracteriza por hacerse directamente sobre la tierra, sin utilizar nichos ni ataúdes.

Desde hace más de 17 años, la comunidad musulmana en la región pide este cementerio para evitar tener que seguir repatriando sus fallecidos a otros países, con los altos costes que ello supone y que pueden ascender a "4.000 euros".

Así, ha hecho un llamamiento a los distintos responsables políticos de la comunidad para buscar una solución "urgente" a este "importante" asunto que "está dejando a los musulmanes extremeños en una desigualdad social".

En un comunicado de prensa, ha señalado que actualmente cerca de 20.000 musulmanes, en su mayoría de nacionalidad española, "no tienen un lugar donde ser enterrados" ya que Extremadura es "una de las pocas comunidades que carece de un cementerio musulmán".

Ha recordado que, según el Observatorio del Pluralismo Religioso, en España hay 27 cementerios musulmanes, que se crearon por el convenio firmado entre el Estado español y la Comisión Islámica de España, recogido en la Ley 26/1992, de 12 de noviembre.

En este acuerdo se reconoce a las comunidades islámicas, pertenecientes a la Comisión Islámica de España, el derecho a la concesión de parcelas reservadas para el enterramiento islámico en los cementerios municipales, así como el derecho a poseer cementerios islámicos propios.
Además, establece que se adoptarán las medidas oportunas para la observancia de las reglas tradicionales islámicas, relativas a inhumaciones, sepulturas y ritos funerarios que se realizarán con la intervención de la Comunidad Islámica Local.

Por ello, los musulmanes extremeños han reivindicado su "legítimo derecho" de ser enterrados en la tierra donde viven y conviven. "Somos una parte de la sociedad con una nueva generación musulmana que sólo conoce esta tierra dónde han nacido", han concluido.