13 abr. 2014

El Periódico Extremadura entrevista a AHMEDOU IDRISS BAH

Badajoz,06/04/2014 G. MORAL - El Periódico Extremadura

Sus buenas notas en la Universidad de Nuakchot, la capital de su país natal, Mauritania, le permitió obtener una beca para continuar con sus estudios de Química en la Universidad Abdelmalek Essaadi de Tetuán, calificada como la mejor del Norte de Africa. En Marruecos cursó el Diploma de Estudios Avanzados (DEA) que le abrió la puerta a participar en un proyecto interuniversitario con la Universidad de Extremadura. Llegó a Badajoz en 2008 y tras varios trabajos en los laboratorios de la Uex, decidió matricularse en el doctorado. En septiembre del 2012 leyó su tesis sobre la caracterización de carbonos activados, claves en la contaminación del aire y del agua.
Durante su estancia en Badajoz, además conoció a su esposa, una saharaui licenciada en Matemáticas e Informática, y aquí nació también su primer hijo, que a sus dos años y medio ya reconoce todas las letras y los números tanto en castellano como en árabe, cuenta su padre.
Pese a su brillante currículo, este químico mauritano no encuentra empleo. Durante seis meses trabajó con una empresa emeritense dedicada a la exportación de productos agroalimentarios a países musulmanes. Entonces se trasladó a Mérida, donde reside con su familia, aunque está pensando en volver a su país ante la falta de empleo. De momento, no para de echar currículos mientras intenta conseguir la nacionalidad española para su hijo, nacido en Badajoz. "No me importaría volver a mi país, pero no me iré sin la nacionalidad de mi hijo, porque es su derecho".
--¿Dónde cree que será mejor el futuro de su hijo?
--Creo que aquí tendrá más oportunidades. Allí la posibilidad de trabajar es menor, tienes que conocer a gente del poder para poder lograr un empleo, si no es difícil. En España, solo con tu currículo puedes trabajar. Lo más importante para mí es trabajar para mantener a mi familia.
--¿Qué diferencias encuentra entre las distintas universidades por las que ha pasado?
--Hay diferencias principalmente en los equipos y los laboratorios, que aquí están muy equipados y allí tenemos menos posibilidad de hacer los trabajos. Además, aquí se pueden publicar artículos con más facilidad. Sobre el nivel de los estudios, en general, es similar, la mayor dificultad que tuve fue el idioma porque vine con nivel cero de español.
--Aparte del idioma, ¿le costó el cambio de cultura?
--La verdad es que no me costó, porque yo venía directamente para trabjar en el laboratorio y ahí lo aprendí todo. Si hubiese venido por mi cuenta para trabajar sí me habría costado.
--Eso es lo más habitual, ¿cómo vive el problema de la inmigración en Melilla?
--Me duele mucho ver a la gente en esas circunstancias. Yo no lo hago, no subo a una patera para venir a Europa, intento venir de otra manera, me duele mucho ver a la gente muriendo en el mar intentando venir a Europa cuando creo que no es buen momento ahora para venir, incluso hay países africanos que ahora se están desarrollando más. En Marruecos hay muchos españoles que están trabajando allí y no tienen esas dificultades.

--¿Vive Europa de espaldas a Africa?
--Creo que de alguna manera sí, porque los europeos han venido a Africa y se han aprovechado de sus recursos. Por ejemplo en mi país, el hierro estaba siendo explotado por los franceses hasta la independencia, hace 50 años, y ahora no quieren que vayamos a su país. Creo que coger todos los recursos de nuestros países y no aceptarnos cuando queremos venir a trabajar no es justo.

--¿Cómo es la educación?
--En Mauritania cualquier persona puede estudiar en la universidad pero si tiene forma de desplazarse hasta la capital, porque allí está la única universidad del país. Como ocurre aquí, allí también hay más mujeres que hombres estudiando y tienen mejores notas. En mi promoción las mejores notas eran de mujeres y la mayoría de mis compañeros hemos salido del país para poder continuar con los estudios porque allí no hay másteres ni nada para continuar. La universidad es pública, no se pagan tasas como aquí, pero lo cierto es que hay gente que todavía vive la vida nómada de antes de la independencia como país propio y existe analfabetismo.

--La pobreza y los salarios bajos son otros problemas del país, ¿cómo se podría mejorar la vida en Mauritania?
--La política y los golpes de estado que está viviendo el país desde su creación son los principales problemas. Creo que solo falta buena gestión. Es un país grande, con poca población, menos de cuatro millones, y tiene muchos recursos. Están los pescados más ricos, y se extraen diferentes materiales como hierro o cobre que está explotando una empresa canadiense, pero el Estado tiene menos del 7% de esos recursos, eso es algo que no entiende. Si hubiera mejor gestión y estabilidad política el país estaría mejor. Creo que el problema general de Africa es que no hay una democracia verdadera y creo que los países europeos no quieren que esta exista.

--¿Qué es lo que más le gusta de Extremadura?
--El pueblo, la gente, no sé si toda España es así, pero los extremeños son muy acogedores. Cuando vine por primera vez mi profesor de la Uex, amigo de mi profesor de Marruecos, estuvo conmigo en todo momento. Desde que me monté en el autobús en Algeciras hasta que me dejó en la residencia universitaria donde me alojé en Badajoz. Yo al principio no sabía nada de Extremadura, creí que era solo una ciudad, y me ayudó en todo. Hasta fue él quien me dio el contacto de la Mezquita de Badajoz y me sacó los horarios de oración. Eso no lo puedo olvidar nunca. Aquí me encuentro muy a gusto y nunca he tenido problemas.

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